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Viernes, 07 Octubre 2011

Raza Criolla Argentina

Formación del ganado bovino criollo argentino, desde su introducción por los colonos españoles hasta su situación actual centrada en un programa de conservación y preservación que está ofreciendo buenos resultados.

Raza Criolla Argentina

PRIMERA ETAPA: LLEGADA DE LOS PRIMEROS EJEMPLARES, DIFUSIÓN Y DISTRIBUCIÓN (1550-1850)

En el período prehispánico no existían bovinos en América. Los primeros bovinos ingresados a lo que hoy es el territorio argentino, provienen de los introducidos por los colonizadores españoles durante los primeros años de la conquista. A partir de ellos se formó la raza bovina criolla en Argentina.

Los primeros ejemplares ingresaron en 1549 y las vías de ingreso fueron cuatro: por el Noroeste (desde Perú por Bolivia o Chile), por el norte (por Paraguay), por el Este (Brasil) y por el Río de la Plata.

A partir de su ingreso se multiplicaron y difundieron por todo el territorio argentino mediante la cría libre. En 1570 fueron llevados a Santa Fe y en 1580 a Buenos Aires (2ª Fundación), lo cual contribuyó a una mayor difusión en la zona pampeana. Al mismo tiempo, los indígenas utilizaron a estos bovinos como bien de cambio entre las distintas tribus y también con los españoles. La utilización comercial y el clima templado de esta región favorecieron el rápido incremento del número de animales. Tuvieron un papel muy destacado en la consolidación de los primeros asentamientos humanos formados por los españoles y en su desarrollo económico y cultural a través de la provisión de alimento (carne y leche), abrigo (cuero) y trabajo (transporte).

En la zona pampeana se concentró el 90 p.100 de la población bovina criolla del país. Desde allí se trasladaron animales hacia el sur como consecuencia del intercambio indígena y al fomento ganadero que tuvieron lugar en la zona durante la etapa de la colonización.

En 1781 los bovinos fueron observados por primera vez en el sur de la patagonia argentina en el Puerto San Julián provincia de Santa Cruz (Palermo 1989), aunque es probable que la presencia de los mismos en el sur argentino sea bastante anterior a esa fecha.

La raza bovina criolla se formó en condiciones de cría libre (sin limitaciones en su tamaño efectivo), en diferentes ambientes y bajo selección natural, estos tres factores fueron los que le permitieron desarrollar una variabilidad genética única, que se refleja a simple vista en la diversidad de sus pelajes. El número de animales creció rápidamente, principalmente en la zona pampeana, donde en 1850 existían unos 20.000000 de cabezas (Levedinsky, 1969).

SEGUNDA ETAPA: MESTIZACIÓN Y ABSORCIÓN POR RAZAS EUROPEAS E ÍNDICAS (1850-1970)

Durante las primeras décadas de ésta etapa se introdujeron reproductores de de las razas británicas Shorthorn, Hereford y Aberdeen Angus, con el objeto de obtener animales con mayor tendencia a la gordura, que es lo que requería el mercado de exportación en aquel momento. Los animales importados se cruzaron con los criollos existentes en la zona pampeana y debido a ello se redujo paulatinamente el número de bovinos criollos en estado de pureza racial y se incrementó la cantidad de animales cruzas (cuarterones).

Con el tiempo las vacas criollas existentes en la zona pampeana se transformaron en Shorthorn, Hereford o Aberdeen Angus puras por cruza. Poco a poco se fue desvalorizando a la raza criolla con relación a las razas introducidas y solo se conservó en estado de pureza racial en ambientes donde las razas introducidas no eran productivas.

Desde 1880 hasta 1920 (8 generaciones), el proceso de mestización fue muy importante en la pampa húmeda a tal punto que alrededor de 1920 se produjo la extinción del bovino criollo pampeano en estado de pureza racial.

En esa fecha, Don Carlos Romero decidió formar un rodeo de criollos puros en la provincia de Córdoba y debió hacerlo con animales procedentes del Alto Perú por la ausencia de los mismos en la zona pampeana. En 1938 Pereyra Iraola formó un rodeo en Tandil (Provincia de Buenos Aires) con animales procedentes de la provincia de Salta (NOA). En 1959 en el INTA Leales provincia de Tucumán se formó un rodeo testigo para probar razas índicas introducidas.

Al finalizar este proceso de mestización, la población más numerosa de bovinos criollos en estado de pureza quedó en el Noroeste argentino (NOA) con aproximadamente 200.000 ejemplares (Sal Paz, 1986).

TERCERA ETAPA: CONSERVACIÓN, REVALORIZACIÓN Y DESARROLLO ACTUAL (1970-2000)

Durante esta etapa, se han desarrollado y se continúan realizando, numerosos trabajos de investigación acerca de las características morfológicas, genéticas y productivas de la raza bovina criolla. Se formó la Asociación Argentina de Criadores de Ganado Bovino Criollo, que desde 1984 ha realizado 16 Jornadas Nacionales. Estos hechos han posibilitado una nueva expansión de la raza y curiosamente este fenómeno se viene dando con mayor intensidad en la zona pampeana donde ya se han formado alrededor de 15 planteles de animales puros registrados, con animales de diversos orígenes.

 

Charly

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  • En tiempo é durazno me río é la pera.

    *Dicho folklórico